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Confuso traslado en Tartagal de un militar con COVID-19

Un cabo primero perteneciente a Regimiento 28 de infantería Juana Azurduy, con asiento en Tartagal, fue trasladado hacia la ciudad de Resistencia, en la provincia de Chaco, por disposición del Comando de Brigada del Ejército Argentino, que le sigue un sumario interno, pero en la vecina provincia se comprobó que el estudio de PCR que se le practicó antes de salir de Tartagal arrojó resultado positivo. Como consecuencia de este resultado tanto el cabo como las dos personas que lo trasladaron hacia Chaco quedaron aislados en la unidad militar de esa provincia.
Pero la situación no terminó allí, sino que el cabo trasladado, mediante su abogado particular, formalizó una denuncia penal contra el jefe del Regimietno 28 de Infantería de Monte de Tartagal, el teniente coronel Oscar Alberto Trejo, al considerar que el militar incurrió en faltas graves al haber ordenado su traslado cuando aún no tenía los resultados de los hisopados. Será la Fiscalía Federal de Tartagal la que deba resolver la situación del jefe militar, quien obedeció las órdenes emanadas del Comando de Brigada de Resistencia de trasladarlo hacia esa ciudad, no obstante lo cual ahora deberá responder por la denuncia en     su contra.

Los hechos según Trejo

Todo se produjo cuando el Comando de Brigada le ordenó al Regimiento 28 de Infantería de Tartagal que traslade hacia la ciudad de Resistencia al cabo primero Cristian Berón, quien se encuentra desde mayo del año pasado suspendido en sus actividades, ya que ese mes fue detenido por la Gendarmería Nacional, en un procedimiento realizado en las afueras de la ciudad de Tartagal y acusado de integrar una banda, junto a otras 4 personas, dedicadas a actividades ilícitas, entre ellas al secuestro extorsivo, delito por el que fue imputado y quedó detenido en Orán durante 7 meses. En noviembre pasado el cabo primero recuperó la libertad y fijó domicilio en Orán.
El teniente coronel Alberto Trejo, jefe del RIMte 28 de Tartagal, en diálogo con El Tribuno precisó: “Recibimos una requisitoria del fiscal federal de Tartagal en la que se nos solicitaba los datos filiatorios del cabo primero Berón, si el hombre pertenece a la fuerza y cuál era su situación. Efectivamente el suboficial pertenece a este regimiento pero el año pasado había sido detenido en el marco de una causa federal en Orán y estuvo en esa situación durante 7 meses, de manera que aún permanece suspendido en sus servicios. A raíz de esta causa el Ejército le inició un sumario disciplinario interno. El procedimiento continúa y tiene que realizarse en el lugar donde hayan auditores militares”.
Trejo agregó: “El comando de Brigada de la ciudad de Resistencia consiguió los permisos para el cabo, que estaba suspendido y había fijado domicilio en la ciudad de Orán, para que se traslade en comisión transitoria a los efectos de que en esa ciudad de Chaco se configure el consejo de disciplina. Por ese motivo se lo convocó hacia el Regimiento de Tartagal, fue asistido por el servicio de sanidad y él manifestó que ya había tenido COVID-19, no obstante lo cual se le realizaron las tomas de muestras de PCR. Desde Resistencia se envió un vehículo utilitario para trasladarlo, donde viajó solo con los dos conductores, y una vez que llegara a Resistencia debía realizar la cuarentena mientras se aguardaban los resultados del PCR. Cinco días más tarde el hisopado realizado en Tartagal arrojó que era positivo para COVID-19”.
Trejo precisó que “en Resistencia está alojado en la Compañía de Sanidad, donde el personal médico le está brindando la atención necesaria”, y agregó que “hasta el momento no hemos sido informados de ninguna denuncia formalizada por el cabo primero Berón”.

El cabo confirmó la denuncia

Berón se comunicó desde Resistencia, Chaco, desde el lugar perteneciente al comando de Brigada y confirmó que denunció en el ámbito de la Justicia Federal al jefe del Regimiento 28 de Infantería con asiento en Tartagal “porque violaron todos los protocolos y además para cumplir su orden seguramente yo he diseminado involuntariamente la enfermedad. Cuando me trajeron a Chaco bajamos a comer en estaciones de servicios y nos detuvimos a cargar combustible. Cuando llegamos a Sáenz Peña comencé a sentirme muy mal, a perder sangre por la nariz y al llegar a Resistencia estaba realmente muy mal. Me aislaron a mí y a las dos personas que venían conmigo”, dijo Berón, y aseguró que “el abogado del Ejército (se negó a dar el nombre del letrado) ya me dijo que se me levanta la suspensión, ya que la causa por secuestro extorsivo se cayó y ahora solo estoy imputado por supuesto encubrimiento, pero soy totalmente inocente”, aseguró el cabo con una tos que casi le impide hablar.
El abogado oranense Ariel Pomares aseguró que su defendido Berón denunció al teniente coronel Trejo por los supuestos delitos de propagación de una enfermedad grave, abandono de persona y hasta por privación ilegítima de la libertad.

El Tribuno

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