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Testimonios de vecinos abren nuevas hipótesis sobre el crimen de la mujer calcinada

Desde que fue hallado un cuerpo calcinado ayer al mediodía en Cerrillos, se van elaborando todo tipo de hipótesis. Una fue confirmada parcialmente recién anoche: la víctima sería una mujer. La fiscalía no realiza una afirmación contundente, porque los daños del fuego en los restos fue tan grande, que no es posible constatar la identidad. La hipótesis sobre quién es la realizan a partir del contenido de la mochila encontrada cerca del cuerpo.

Ayer el bombero que constató la ubicación del cuerpo dijo a LA GACETA que no sabía si había alguien desaparecido o desaparecida en el barrio Congreso Nacional. Hoy una mujer de barrio San Isidro, del mismo Municipio, dio cuenta de la ausencia de su vecina y por eso cree que es ella quien fue asesinada. Hasta ahora son hipótesis. Conjeturas, que en las próximas horas se confirmaran o serán refutadas. No es una certeza, sino una posibilidad: Fabiana falta de su casa, tiene un exmarido violento (y policía) y según una vecina, la mujer había comprado un bidón de nafta para la máquina de cortar pasto, pero ese bidón no está en la casa, casa en la que estaba todo abierto, como si hubiera sido llevada de apuro. Además tenía un bolso rosa o rojo clarito, color de la mochila que fue hallada en el lugar.

Esos son los puntos en común, que no alcanzan para tener una certeza.

Entre el barrio San Isidro, donde vivía la mujer desaparecida, y el descampado del barrio Congreso Nacional hay, al menos, 20 cuadras de distancia. Lo más probable es que haya sido trasladada en auto. Las futuras pericias dirán si la mujer fue asesinada en otro lugar, o si el descampado donde hallaron el cadáver fue la escena del crimen.

La mujer desaparecida era comadre de la vecina que aseguró que el anterior marido de Fabiana la golpeaba.

Según el testimonio de esta mujer, la actual pareja de Fabiana tocó las manos frente a la casa antes de entrar y después le preguntó a ella si no la habían visto. Al hombre le llamó la atención que hubiera dejado la billetera sobre la mesa.

Si es verdad que existía ese bidón de nafta en la casa, y ese bidón ahora no está, quien lo sacó era alguien que conocía su existencia, un conocido de la casa.

Los puntos más oscuros de este caso son tres: el hombre que fue hasta la casilla de bomberos voluntarios para decir que un cuerpo se estaba quemando. Ese hombre desapareció después de hablar con el bombero José Meriles.

2-La forma en que la mochila fue colocada, en el lugar. Cerca del cuerpo calcinado, colgando de una estaca, estaba la mochila, junto a unos anteojos.  Hay una clara intención del asesino de comunicar algo con esta disposición de la mochila. No sólo hacía más visible el lugar, sino que además parece haber una necesidad de preservar algo de ella. Uno de los testigos indicó que dentro, al menos, había un celular, y esto se sabe porque empezó a sonar cuando los policías revisaban el cuerpo.

Todas estas son hipótesis. Es probable que el fiscal a cargo de la causa cite a declarar a la actual pareja, a los dos hijos de la mujer y a la expareja, si bien todavía no hay confirmación científica de la identidad del cuerpo.

 

 

 

Fuente: La Gaceta

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