{"id":31092,"date":"2022-12-07T14:38:50","date_gmt":"2022-12-07T17:38:50","guid":{"rendered":"https:\/\/lacontracara.com\/?p=31092"},"modified":"2022-12-07T14:38:52","modified_gmt":"2022-12-07T17:38:52","slug":"un-nuevo-congelamiento-en-el-marco-de-multiples-presiones-inflacionarias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lacontracara.com\/index.php\/2022\/12\/07\/un-nuevo-congelamiento-en-el-marco-de-multiples-presiones-inflacionarias\/","title":{"rendered":"Un nuevo congelamiento en el marco de m\u00faltiples presiones inflacionarias"},"content":{"rendered":"\n<p>Si bien el programa&nbsp;<strong>Precios Justos<\/strong>&nbsp;podr\u00eda implicar una moderaci\u00f3n en el IPC para el corto plazo, el piso del 6% mensual ser\u00e1 dif\u00edcil de quebrar en forma permanente, en el marco de una pol\u00edtica econ\u00f3mica que incrementa los dos principales riesgos para el pr\u00f3ximo a\u00f1o: el monetario y el cambiario.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, aunque se est\u00e1 avanzando en una baja del gasto p\u00fablico en t\u00e9rminos reales y el enfriamiento de la econom\u00eda podr\u00eda colaborar con una moderaci\u00f3n de los precios, la inercia inflacionaria, las restricciones cambiarias, la aceleraci\u00f3n del crawling peg, los aumentos de servicios regulados, las paritarias que incrementan expectativas y los fuertes desaf\u00edos cambiario y monetario operan en sentido contrario. De este modo, la\u00a0<strong>inflaci\u00f3n<\/strong>\u00a0del 2023 se configura en un escal\u00f3n superior a la del presente a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>En detalle,\u00a0<strong>la inflaci\u00f3n en octubre se ubic\u00f3 en el 6,3% mensual,<\/strong>\u00a0descendiendo desde el m\u00e1ximo de julio (7,4%), pero a\u00fan por encima del 5,2% promedio de mayo y junio y del 4,3% del primer bimestre del a\u00f1o. En particular, preocupa la din\u00e1mica de los precios de los productos de primera necesidad, con los alimentos y bebidas no alcoh\u00f3licas evolucionando a un ritmo del 6,5% promedio mensual desde julio, y los de cuidado personal a uno del 7,7%.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, se encuadra el nuevo programa Precios Justos. M\u00e1s all\u00e1 del congelamiento de 1.800 bienes, las empresas que participan deber\u00e1n acotar la suba de precios de todos sus productos al 4% mensual, ampliando la influencia del programa a 30.000 \u00edtems. As\u00ed, si bien podr\u00eda implicar una moderaci\u00f3n en el ritmo de aumentos, para dar una idea de magnitud, la elaboraci\u00f3n del IPC conlleva el relevamiento de unos 320.000 precios. A\u00fan m\u00e1s, dif\u00edcilmente el conjunto de productos b\u00e1sicos se desacelere al 4%, en tanto s\u00f3lo el 32% del consumo se realiza en supermercados e hipermercados (ENGHO 2017-18), mientras el resto sucede en autoservicios y negocios especializados, donde el programa no llega pero donde se relevan precios para el IPC.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, en un caso extremo en que todos los precios de los alimentos (excluyendo carnes, verduras y frutas que no forman parte del programa), bebidas, higiene y limpieza suben al 4% mensual, el programa le restar\u00eda 0,5 puntos al IPC, con el mismo ubic\u00e1ndose s\u00f3lo ligeramente por debajo del 6% mensual. Es decir, si el resto de los rubros no se desaceleran fuertemente, lo cual no luce posible en el actual contexto, el resultado final no ser\u00e1 muy distinto del que vimos los \u00faltimos meses.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, los congelamientos suelen generar una brecha en el ritmo de incremento de los precios entre los productos del programa y otros similares por fuera, lo que hace que los precios pactados no funcionen como referencia, y que al finalizar los precios se acomoden, recuperando el terreno perdido.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Un \u00faltimo punto a monitorear es la capacidad de las autoridades de sostener el acuerdo con el correr de los meses, en tanto la \u00abmoneda de cambio\u00bb ofrecida a las empresas es el acceso a divisas para importar. En efecto, esto se da en un marco de reservas netas escasas, una sequ\u00eda que afectar\u00e1 el ingreso de d\u00f3lares (US$ 3.000 millones menos s\u00f3lo por trigo), vencimientos con el FMI y privados que alcanzan los US$ 4.000 millones s\u00f3lo en enero y una deuda por importaciones realizadas pero no pagadas por m\u00e1s de US$ 6.000 millones.<\/p>\n\n\n\n<p>Adicionalmente, el programa incluir\u00e1 a los combustibles (4% hasta febrero y 3,8% en marzo). Si bien el impacto directo no resulta tan relevante (es menos del 4% del IPC), s\u00ed es clave la menor presi\u00f3n sobre toda la cadena log\u00edstica. No obstante, las petroleras pusieron como condici\u00f3n la desaceleraci\u00f3n del ritmo de crawling peg para seguir el acuerdo, raz\u00f3n por lo que habr\u00e1 que monitorear su cumplimiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma, las autoridades vuelven a apostar por un control de precios, que si bien m\u00e1s abarcativo que los previos, sigue sin atacar la\u00a0<strong>inflaci\u00f3n<\/strong>\u00a0de manera integral. De hecho, las principales variables macroecon\u00f3micas apuntan a que dif\u00edcilmente se quiebre la barrera de los seis puntos mensuales de forma permanente. \u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>En detalle,&nbsp;<strong>la inflaci\u00f3n muestra una velocidad crucero en un nivel superior, con un registro promedio del 6,3% mensual desde marzo<\/strong>&nbsp;(vs 3,5% promedio mensual en 2021). As\u00ed, la inercia inflacionaria ser\u00e1 dif\u00edcil de quebrar, con plazos de contratos que se acortan haciendo que los movimientos de precios se incorporen m\u00e1s r\u00e1pido a la din\u00e1mica inflacionaria. Adicionalmente, las paritarias presionan sobre las expectativas de inflaci\u00f3n, con varios gremios cerrando acuerdos por encima del 100%.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s,<strong>&nbsp;los pr\u00f3ximos ajustes de servicios regulados ya presentan un piso de un punto mensual para el IPC<\/strong>. En diciembre subir\u00edan los colectivos y trenes en el AMBA (0,32 el impacto nacional), los servicios de telecomunicaciones (0,2) y las prepagas (0,15). Asimismo, enero contar\u00e1 con una suba adicional en las prepagas (0,15), telecomunicaciones (0,4) y los \u00faltimos incrementos en luz y gas decretados este a\u00f1o (0,4 puntos). Vale se\u00f1alar que para el 2023, los aumentos de servicios p\u00fablicos estar\u00edan limitados para dos tercios de los usuarios residenciales, de acuerdo a los topes acordados con el FMI que ya rigieron este a\u00f1o. No obstante, para el tercio restante la suba ser\u00eda del 230% en el promedio del a\u00f1o (suponiendo costos de generaci\u00f3n similares a los del 2022), lo que lleva a un alza del 106% en el promedio de los usuarios residenciales.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, continuar trabajando sobre el gasto en subsidios resulta desafiante, sobre todo en un a\u00f1o electoral. En efecto, en la segunda revisi\u00f3n del acuerdo con el\u00a0<strong>FMI<\/strong>, el staff t\u00e9cnico apunt\u00f3 a una reducci\u00f3n de 0,5% del PIB en subsidios. Sin embargo, los topes m\u00e1ximos de aumentos son un limitante dada la necesidad de implementar subas no s\u00f3lo para continuar reduciendo los subsidios, sino tambi\u00e9n para retribuir a los servicios de distribuci\u00f3n y transporte, que desde 2019 tuvieron ajustes s\u00f3lo menores. Por ello, no pueden descartarse de lleno subas superiores.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, si bien ha comenzado a implementarse una baja del gasto p\u00fablico en t\u00e9rminos reales (-3,1% i.a. en agosto, -2,3% i.a. en septiembre y -13,2% i.a. en octubre), se requerir\u00e1 un esfuerzo adicional para cumplir la meta de 2023 (-1,9% del PIB de d\u00e9ficit primario, vs 3,2% en 2022 sin contabilizar los dos d\u00f3lar soja y los ingresos extraordinarios de rentas de la propiedad). A\u00fan m\u00e1s, incluso asumiendo el cumplimiento del objetivo fiscal, las necesidades financieras resultan muy abultadas, requiri\u00e9ndose un roll-over de la deuda en pesos del orden del 130%, m\u00e1s que desafiante a la vista de los resultados recientes de las licitaciones (101% en noviembre) y el pared\u00f3n de las elecciones que dificulta la colocaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de septiembre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto,<mark><strong>&nbsp;prevemos una mayor asistencia del Banco Central al Tesoro en 2023, con un acrecentamiento del riesgo cambiario e inflacionario&nbsp;<\/strong><\/mark>(si el roll-over de 2023 fuera del 100% y lo restante se financiara con transferencias del BCRA, adem\u00e1s de lo acordado con el FMI, implicar\u00eda una asistencia al Tesoro por $4,2 billones). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A su vez,\u00a0<strong>las autoridades han acelerado el ritmo de depreciaci\u00f3n del peso<\/strong>\u00a0(del orden del 7% mensual), lo que le imprime un piso elevado a la din\u00e1mica inflacionaria. Adicionalmente, las mayores restricciones cambiarias generan en parte una valuaci\u00f3n de productos importados o con componentes dolarizados a los tipos de cambio financieros. Adem\u00e1s, la brecha cambiaria tiene un sesgo al alza, con el d\u00f3lar Qatar poniendo un piso virtual, y en un marco de m\u00e1s pesos que se volcar\u00e1n a la econom\u00eda y frente a reservas netas exiguas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>En suma, con una\u00a0<strong>inflaci\u00f3n<\/strong>\u00a0evolucionando a un ritmo elevado, paritarias que incrementan expectativas, la aceleraci\u00f3n del crawling peg, las restricciones a las importaciones, aumentos de servicios regulados y un fuerte desaf\u00edo cambiario y monetario, ser\u00e1 dif\u00edcil quebrar el piso del 6% mensual de manera permanente. En este contexto,<strong>\u00a0la implementaci\u00f3n de Precios Justos resulta de impacto acotado y de corto plazo<\/strong>. Hacia delante, el a\u00f1o terminar\u00e1 con una inflaci\u00f3n aproxim\u00e1ndose al 100%, superando la barrera de los tres d\u00edgitos ya en enero y permaneciendo por encima en 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si bien el programa&nbsp;Precios Justos&nbsp;podr\u00eda implicar una moderaci\u00f3n en el IPC para el corto plazo, el piso del 6% mensual ser\u00e1 dif\u00edcil de quebrar en forma permanente, en el marco&#8230; <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":31096,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[205,84,282,4267],"class_list":["post-31092","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","tag-bcra","tag-fmi","tag-inflacion","tag-precios-justos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lacontracara.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31092","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lacontracara.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lacontracara.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lacontracara.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lacontracara.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31092"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lacontracara.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31092\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31097,"href":"https:\/\/lacontracara.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31092\/revisions\/31097"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lacontracara.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31096"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lacontracara.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31092"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lacontracara.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31092"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lacontracara.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31092"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}