¿Sabías que uno de cada diez niños asegura haber sufrido acoso escolar alguna vez? ¿Y que de esos niños, 7 de cada 10 son acosados a diario e incluso el 30% de ellos ha llegado a sufrir golpes?

Luego que se conociera la dramática historia de Drayke Hardman, el niño que se suicidó después de sufrir bullying en la escuela, Rocío Rivarola, Licenciada en Psicología, en “Modo Avión” por CNN Salta 94.7, aseguró que es fundamental trabajar en la prevención.

“No podemos esperar a que esté ocurriendo para recién accionar”

En ese marco, señaló que es muy importante que las instituciones educativas empiecen a trabajar desde las emociones para dar las herramientas para que los que están de «espectadores» también actúen. “La persona o el niño que está sufriendo bullying no es que no quiera salir de esa situación sino que no puede cambiarla, por miedo o porque está emocionalmente mal o tiene inseguridad”, dijo.

“Cuando hablamos de bullying hay un desbalance de poder, uno es el fuerte y el otro es el denominado débil”

La profesional hizo hincapié especialmente en el rol de los padres de los agresores. “Si usted le da el poder de todo en casa, de tomar las decisiones desde el punto de decidir que ver en la televisión por su propia cuenta, hasta lo que tienen que hacer o comer, o lo que fuere, todas esas decisiones le están dando poder, ese lugar de poder él lo tiene en casa y lo puede ejercer afuera”, sostuvo.

“Hay que reconocer que a veces en la casa nosotros estamos generando y estamos formando una persona que puede llegar a tener conductas agresivas y ponerse en situación de poder para con otros”

Por el lado del niño que sufre el acoso, sostuvo que generalmente tienden a cambiar actitudes en las casas. “Los niños más acosados son los que están bien, que no tienen problemas con nadie, que no se hablan con nadie o solo con pocos, les va bien en la escuela, siempre es casi el mismo patrón, y entonces dejan de querer comer o comen excesivamente, suelen querer dejar de utilizar ciertas cosas, de ir a ciertos lugares, hay que ir viendo todos los patrones de cambio”, indicó.

“El manejo de las emociones es muy importante, ellos tienen que aprender que las emociones se expresan, que llorar, enojarse, tener algún desagrado está bien pero hay que expresarlo de forma correcta y hablarlo”. 

Finalmente, señaló que los que más consultan sobre la situación son los docentes, pero no así los padres. 

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