“¿Todo para ellos y nada para todos?” Con esta pregunta, el Movimiento de Trabajadores Excluidos, el Frente Darío Santillán, Nuestramérica y la CTA Autónoma retoman su plan de lucha por un salario básico universal. Realizarán este martes una jornada con 30 concentraciones en lugares emblemáticos del poder económico. En CABA van a concentrar a las 10 en Retiro, junto a la Torre de los Ingleses, para luego ir a manifestar en la Terminal 4 del puerto de Buenos Aires.

La jornada de protesta fue anunciada con una conferencia de prensa en la sede de la CTA Autónoma. “Nosotros planteamos que el problema en la Argentina es la distribución: toda la riqueza que tiene el país queda en pocas manos, la de los mismos vivos de siempre: los productores del agro, el litio, el petróleo. No puede ser que haya política para esos sectores, para los mercados, para los monopolios, para el campo, y que no haya una sola política para los sectores populares, que lo único que estamos recibiendo son anuncios de ajustes. Todo lo que se viene planteando son aumentos en los servicios, en el transporte, ajustes en la Salud y la Educación. Todas son medidas que perjudican a los sectores populares, porque los ricos no toman el tren o el subte, ni mandan sus hijos a la escuela pública”, planteó allí Dina Sánchez, vocera del Frente Darío Santillán.

La campaña por la creación de un salario básico universal propone un ingreso para los cuatro millones de personas que viven en la indigencia. Arrancó tras la firma del acuerdo con el FMI; los movimientos, que son parte del Frente de Todos, confrontaron entonces con el ex ministro de Economía Martín Guzmán. En ese camino consiguieron el apoyo de Cristina Kirchner, que reformuló la propuesta como un refuerzo de ingresos para un conjunto más chico

A mediados de julio los movimientos realizaron asambleas abiertas en todo el país, con una asamblea central en la estación de Constitución. El 20 de ese mismo mes hicieron una jornada de cortes de ruta, con un acto sobre el Puente Pueyrredón en la que hicieron fuertes críticas a la gestión del Presidente. “Alberto, te pusimos ahí para que haya menos pobreza, no para que haya más”, planteó desde el escenario Juan Grabois, tras advertir que la situación “no” daba “para más”.

A principios de agosto, cuatro días después de la asunción de Sergio Massa como nuevo ministro de Economía, la senadora Juliana Di Tullio ingresó al Congreso el proyecto de refuerzo de ingresos del kirchnerismo, que acotado a 1 millón 700 mil personas en situación de vulnerabilidad extrema tuvo el respaldo de los movimientos. Sin embargo, ese proyecto hasta ahora no tuvo tratamiento.

Desde la CTA Autónoma, Oscar de Isasi señaló que “la salida a la crisis que proponemos es mediante un shock distributivo” que incluya “un salario básico universal, un aumento de emergencia para los trabajadores estatales y privados y una recomposición de emergencia para los jubilados, todo esto acompañado de un estricto control de precios para recuperar la capacidad de consumo”. 

El proyecto del Salario Básico Universal impulsado por los movimientos sociales propone una prestación monetaria equivalente a la Canasta Básica Alimentaria de una persona adulta para el sector desocupado, trabajadores informales, monotributistas sociales y trabajadores agrarios y de casas particulares. Su implementación tiene como horizonte terminar la indigencia y permitir la movilidad ascendente de la población más vulnerable.  

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