Desde Washington.- Sergio Massa acababa de llegar del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y se acomodaba en un sillón de la Embajada de Argentina en Washington, en 1600 New Hampshire Ave. Pedía un mate a su equipo. El dueño de casa, Jorge Argüello, lo saludaba como si hubiera hecho un gol. “Felicitaciones”, exclamó y lo agarró por los hombros. 

Minutos antes, Massa había conseguido lo que más necesita Argentina: dólares. Y de un prestamista que no estaba con tantas ganas de prestarle a Argentina (o al Gobierno actual de Argentina): el BID que lidera el Mauricio Claver-Carone. 

Argentina había hecho de todo para impedir que el estadounidense, cercano al presidente Donald Trump, llegara adonde llegó. Más atrás en el tiempo, fue clave en el inédito préstamo del FMI al Gobierno de Mauricio Macri.

En un momento de escasez de dólares, el giro de Claver-Carone fue clave. “Reabre el BID la relación con Argentina y pone más de US$ 3.000 millones en 2022”, celebraron cerca del tigrense. De ese total, US$ 1.200 millones serán para las reservas. Al menos US$ 500 millones antes del 30 de septiembre y los otros US$ 700 millones al 30 de diciembre. Los programas a firmar y aprobar antes de fin de año suman otros US$ 1.933 millones. Para 2023, “al menos US$ 1.800 millones nuevos” en el bimestre.

Massa atribuyó el giro de Claver-Carone (que llegó a publicar una columna incendiaria contra Argentina en el WSJ a fines de julio) a la unificación de la política económica. Que el superministro haya sido Massa, aunque el tigrense lo niegue, ayudó. Cerca de Massa dicen que la noticia también impactó en el FMI dado que el cumplimiento de la meta de reservas del tercer trimestre pasó de “casi imposible” a “posible”. Fue una señal de apoyo que no contemplaban, o no con ese volumen.

“Quiero agradecer a Mauricio Claver-Carone y al BID, el trabajo articulado junto a nuestro equipo económico a lo largo de estas últimas dos semanas, que nos permitió avanzar en un eje fundamental de la hoja de ruta propuesta, que es el fortalecimiento de reservas. Dimos un importante paso para consolidar la relación entre Argentina y el BID. No solo robusteciendo reservas, sino garantizando financiamiento para el Estado, lo que representa desarrollo de obras viales, infraestructura, construcción de viviendas, entre otros programas”, dijo Massa en sus redes.

Mientras Massa negociaba con Marco Lavagna en el BID, su equipo dialogaba con el staff del FMI. Preludios de los diálogos que el propio Massa tendrá con Kristalina Georgieva y la segunda línea del Tesoro de EE.UU., que lidera Janet Yellen, la semana que viene. Argüello confirmó ante El Economista que estará Silvina Batakis, quien estuvo en esta ciudad hace semanas, como para ratificar que, más allá de los nombres, hay continuidad. 

Son señales que el FMI (se cree) podría valorar y, por ende, ser menos estricto con sus metas. 

A la noche, luego de un evento de promoción turística en la Embajada, donde estuvieron Massa, Argüello y el ministro Matías Lammens, los primeros dos partieron hacia la casa del embajador para una cena, más política e íntima, con Juan González, el colombiano que ocupa el cargo de Asesor Especial del Presidente Joe Biden y ya tiene una relación con Massa.

La agenda

Por la mañana, Massa tuvo una reunión con funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos que integran la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental. Durante el encuentro, en el que participaron el Embajador de Estados Unidos en Argentina, Marc Stanley; el Secretario Adjunto, Brian A. Nichols; el Principal Subsecretario de Estado Adjunto Ricardo F. Zúñiga y el Subsecretario de Estado Adjunto, Mark A. Wells, se analizó la agenda de seguridad alimentaria global, de energía, proteínas y de desarrollo con inclusión. Con Massa estuvieron Argüello y Gustavo Martínez Pandiani.

Luego, Massa se reunió con el CEO de Volkswagen para América Latina, Canadá y Estados Unidos, Pablo Di Si y con el presidente en Argentina, Marcellus Puig, quienes ratificaron el plan de inversión por US$ 250 millones para la ampliación de la línea de producción de picks ups Amarok en Pacheco y el montaje de motocicletas Ducati en Córdoba generando más de 500 puestos laborales y posicionar a nuestro país como protagonista a nivel regional.

Más tarde, fue el turno de la Directora de Asuntos Políticos del Grupo Amazon, Arrow Augerot y el Gerente del Cono Sur de AWS, Juan Pablo Estévez, con quienes coincidió en la importancia de avanzar en inversiones vinculadas a la economía del conocimiento, destacando su apoyo al plan ArgentinaPrograma 4.0.

Luego, el ministro, acompañado por Gabriel Rubinstein, mantuvo una reunión de trabajo con Jack Rosen, presidente del American Jewish Congress, con quien conversó sobre las oportunidades de inversión en Argentina en los rubros de tecnología, minería y energía.

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