El Gobierno británico estudia la posibilidad de movilizar equipos de vacunación del Covid «puerta a puerta» como alternativa a la implantación de nuevas restricciones ante la propagación de la variante ómicron, responsable del aumento de casos diarios hasta el récord de 122.196 registrado durante el fin de semana.


Según revela The Mail on Sunday, Boris Johnson se está planteando extender el programa piloto «puerta a puerta» puesto en marcha en Ipswich, en el condado de Suffolk, a otras áreas con un porcentaje menor de vacunación que la media registrada en Inglaterra.


Desde hace un mes, equipos especiales del Servicio Nacional de Salud (NHS) han recorrido zonas como el Westgate de Ipswich, con uno de los niveles de vacunación más bajos del país, intentando convencer a los vecinos reticentes y ofreciendo transporte gratis a los centros de vacunación. En otras zonas, como en Norfolk, se han desplegado incluso equipos de «vacunadores comunitarios» llamando de puerta en puerta y con el mismo fin.


Boris Johnson tiene previsto anunciar el lunes las próximas medidas ante el Covid de cara a las celebraciones de fin de año, ante la presión creciente del ala dura del Partido Conservador para no imponer nuevas restricciones. Casi un centenar de diputados tories se rebelaron hace una semana contra la implantación del ‘pasaporte Covid’ para entrar en los clubs nocturnos y en los estadios.


La implantación de nuevas restricciones requeriría la convocatoria del Parlamento en plenas vacaciones navideñas y expondría al premier a una oposición aún mayor en sus propias filas, en plena crisis política por el escándalo del Partygate (las fiestas del Covid celebradas en Downing Street durante las restricciones en el 2020). El presidente de la Cámara de los Comunes, el laborista Lindsay Hoyle, está en conversaciones con el Gobierno para determinar si hará falta convocar a los diputados.


Johnson está a la espera de los últimos datos sobre la evolución de la epidemia. La semana pasada decidió no imponer nuevas restricciones a la luz del informe del Imperial College de Londres que concluyó que el riesgo de hospitalización con la variante ómicron es hasta un 40% o 45% menor que con la variante Delta.

En esta ocasión, el premier podría apoyarse en el doble aumento (de un 46% y un 39%) de la administración de la primera y la segunda dosis de las vacunas en la última semana, así como en el impulso de la tercera dosis de refuerzo que llega ya al 48% de la población y que ha superado varios días el objetivo de un millón de vacunados diarios.


Pese a ser el primer país europeo en arrancar con la vacunación masiva, Reino Unido se ha quedado
atrás con respecto a otros países europeos como España. Se estima que más de cinco millones de británicos no han sido vacunados y la resistencia ha ido en aumento en las últimas semanas, a la par del rechazo a las nuevas restricciones y las críticas al Gobierno Johnson por su doble rasero ante el Covid.

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