Un Deja Vu. Esa fue la sensación que dejó el viernes pasado un hecho que generó, otra vez, que en el Hospital San Vicente de Paul de Orán tengan que inmovilizar con cartón la fractura que sufrió un nene. Una imagen similar fue la que se vio el 17 de septiembre de 2021, cuando las denuncias públicas del “yeso de cartón”, como se dijo en aquel momento, fue la imagen que generó que el Hospital norteño sea conocido en el país a través de las noticias.

El viernes pasado por la noche, un nene de 10 años llegó al Hospital. Cerca de las 20 de ese mismo día había sufrido un accidente mientras estaba en un entrenamiento de fútbol. Cayó mal con la muñeca y se quebró parte del brazo derecho.

Así lo contó el papá del accidentado, José Aguirre, a Salta/12, al indicar que desde ese momento y ante la falta de atención de guardias en la parte privada de Salud, fueron a la Unidad Materno Infantil del Hospital oranense. “Había un solo médico para atender las urgencias”, recordó el padre. Cuando llegó el momento de la atención, contó que el médico llamó por teléfono al traumatólogo que se suponía estaba a cargo de la guardia. Al indicar que la lesión era leve, el especialista en huesos le dijo que vuelvan el sábado a las 7.

Antes de retirarse, se dispuso la inmovilización del brazo con un pedazo de cartón y una venda, además de suministrarle calmantes para evitar el dolor. “Mi hijo no durmió en toda la noche porque tenía miedo de dormirse sobre el brazo”, añadió Aguirre al sostener que ni él ni su esposa conciliaron tampoco el sueño.

Al otro día a las 7 estuvieron en el Hospital. Pero el traumatólogo no estaba atendiendo. Ante la insistencia de los padres al personal que estaba justo en el cambio de turno, un agente de Salud fue a tocar la puerta de la habitación de la guardia de traumatología. Se escuchó la voz del médico tras la puerta, luego de los varios llamados que se habían hecho. Aguirre señaló que esto sucedió una y otra vez, hasta que fue la madre del niño la que decidió golpearle la puerta hasta que salga. El médico entonces salió de la habitación a las 9.15, o sea, dos horas después.

“Yo preferí no entrar”, contó Aguirre al dar cuenta del enojo que le había causado la situación. “En cinco minutos le enyesó el brazo”, detalló. “¿Acaso le costaba usar esos cinco minutos la noche anterior y no tenernos 13 horas para enyesarlo a mi hijo?”, añadió un tanto molesto.

Por dificultades con el médico particular al que decidió ir para atender a su niño, recién pudo hacerlo ver este martes. “El yeso estaba mal puesto. Gasté el doble para volver a enyesarlo. Yo puedo, pero acá en Orán se debe pagar plus, tener la orden, pero ¿Y la gente que no tiene para pagarlo?”, añadió.

El diagnóstico del niño tras el nuevo enyesado es que no necesitaría operación y que debe mantener el yeso por 30 días.

Sin respuestas

Aguirre indicó que desde el viernes hasta ayer por lo menos, nadie del Hospital que está gerenciado por Gladys Laime, se comunicó con él. “Una vez que hable con la gerenta y sepa si va a tomar medidas por este caso, veré si hago o no la denuncia”, sostuvo.

“En aquel entonces hubo sanciones en el Hospital y había dicho que no iba a permitir que sucedan situaciones como estas”, dijo Víctor Dipquien en 2021, cuando se denunció una situación similar a la que ocurrió el viernes, era subgerente del Hospital. Actualmente Dip es director de Zona Norte en el Ministerio de Salud. Recordó que el año pasado, en su calidad de autoridad hospitalaria, había decidido descontar la guardia completa al médico que debía estar en el horario que se dejó a aquel niño sin atención.

El funcionario confirmó a Salta/12 que en todo el Interior de la provincia faltan especialistas en traumatología para la parte pediátrica, dado que los que hay solo son de adultos. Sin embargo, entendió que enyesar una fractura para al menos inmovilizarla, es un trabajo que puede hacer un traumatólogo en general. A ello sumó que, de hecho, en el Hospital son estos especialistas quienes terminan realizando las cirugías ante las fracturas que se presentan.

Aunque este medio insistió comunicarse con Laime, hasta ayer no hubo respuestas. Sin embargo, según explicó la gerenta hospitalaria en otros medios salteños, que se usó el cartón porque las férulas con las que cuenta el hospital “no duran mucho, están rotas”. Añadió que uno de los médicos traumatólogos se niega a atender a niños y que solo tiene 4 para atender durante todo el año

“Entonces tenemos que rogar que los chicos se fracturen el brazo hasta las 16 en días hábiles para que puedan ser atendidos”, ironizó Aguirre ante las afirmaciones de la gerencia.

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