El INDEC informó recientemente una suba del 4,6% de los alimentos y bebidas durante junio, con lo cual llega a un acumulado del 39,9% durante el primer semestre, por encima del 36,2% que repuntó el costo de vida en general, durante ese período.

En este contexto, la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA) actualizó su “changómetro”, que analizó la inflación acumulada de los últimos 5 años en este rubro, y cuánto dinero más se necesita al momento de realizar las compras en el supermercado.

“El mismo changuito con los mismos productos, hoy nos sale más de 7 veces lo que costaba en 2017. Lo que nos salía $1000, hoy nos cuesta $7.080″, reportó FADA a través de su cuenta de Twitter. Pero la inflación no solo se circunscribe a los productos relacionados con el sector agropecuario, que el Gobierno nacional busca intervenir de manera constante, sino que también se vio reflejada en otros rubros, como ropa y calzado, incluso de manera más contundente.

Con la ropa pasa algo parecido: las mismas prendas por $1000 de 2017, hoy salen $7.681. El billete de $1.000 es el de mayor valor que tenemos en Argentina, y día a día vemos cómo nos alcanza para menos. Esta comparación nos deja ver que el problema no es de un sector u otro, el problema es que nuestro peso cada vez vale menos”, señaló la entidad.

Según los números del INDEC, entre los alimentos que más se incrementaron durante el mes pasado, se destacan los frutihortícolas, debido al impacto estacional del invierno. Entre estos, la lechuga (37,8%), la papa (21,5%) y el tomate redondo (20,4%).

Pero la lista sobre la inflación también incluyó a alimentos de otros rubros, en muchos casos con subas que alcanzaron los 2 dígitos. Entre éstos, las hamburguesas congeladas (16,1%), fideos secos tipo guisero (12,9%), aceite de girasol (12,9%), café molido (11,7%), salchicha tipo viena (10,3%), batata (9,9%), leche en polvo entera (9,8%) y vino común (9,8%).

Asimismo, el precio del pan tuvo un alza del 3,4% durante junio, pese a que el precio del trigo cayó un 39% desde el pasado 17 de mayo, al pasar del pico de U$S 469,40 por tonelada a los U$S 285,41 que cerró la posición de septiembre el pasado viernes 17 de julio en el mercado de Chicago. Además, la merma del cereal fue del 12,9% durante la última semana y ya se encuentra en los niveles previos al conflicto bélico en el Mar Negro.

Estos datos también se contraponen con el discurso oficial, que constantemente relaciona el incremento de los precios internacionales de los granos, sobre todo a partir del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, con la inflación que ha experimentado el pan durante los últimos meses en el plano doméstico. De hecho, ha intervenido el mercado interno con los “volúmenes de equilibrio” y el Fondo Estabilizador del Trigo Argentino (FETA), a pesar de la oposición de los productores agropecuarios y los molineros.

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