El ministro de Economía Martín Guzmán ya volvió a Buenos Aires tras el viaje a Rusia, donde se reunió con Anton Siluanov, titular de Finanzas ruso, y entra en la segunda semana de negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para definir la letra chica de la carta de intención.

Guzmán acompañó a Alberto Fernández a Moscú para la visita con Vladimir Putin pero se quedó en Rusia mientras el resto de la comitiva se encaminaba a China

Guzmán se reunió con Siluanov y un grupo de 15 empresarios. En una entrevista con Télam el ministro detalló que hubo reuniones con el director del Eximbank ruso -el banco de exportaciones e importaciones- para financiar las operaciones comerciales

El eje de la visita estuvo en conseguir más financiamiento para ampliar el comercio bilateral pero también asegurar la participación rusa en el fondeo del Fideicomiso de Resiliencia y Sustentabilidad que armará el FMI.

Así, el Gobierno pasa la gorra entre los países con superávit de cuenta corriente para asegurar el avance del FRS o RST en inglés. Fernández hizo lo propio en China en su encuentro con Xi Jinping. El Fideicomiso, que se tratará en la próxima reunión de abril del FMI, se integrará en la primera etapa con u$s 50.000 millones, según la propuesta técnica del Fondo.

FIDEICOMISO DE RESILIENCIA DEL FMI

Se prevé que estaría disponible para fines de este año, según anticipó Kristalina Georgieva y alcanzará a países de ingresos medios con ingresos per capita por debajo de los u$s 15.000, de acuerdo con los últimos detalles de la línea.

Uno de los países que ya confirmó que aportará el 20% de lo que recibió por la pandemia es Francia, según confirmó el representante del Tesoro y presidente del Club de París, Emmanuel Moulin. 

El FMI también analiza que los aportes en base a DEG se canalicen a través de los bancos multilaterales y por estos días están trabajando en la letra técnica sobre cómo se registra en las reservas de los países, según detalló la directora de Estrategia del FMI, que lleva adelante la puesta en marcha del Fideicomiso de Resiliencia, Ceyla Pazarbasioglu.

BLINDAJE CONTRA INCUMPLIMIENTO DE METAS

Mientras el Gobierno busca asegurar la disponibilidad de ese financiamiento, con 20 años de plazo para el repago y diez de gracia, sigue negociando con el Fondo Monetario para asegurar el mayor desembolso posible y estabilizar las reservas. 

Según confirmaron desde el Ejecutivo, el primer giro en marzo, si se llega a cerrar la carta de intención a fin de este mes, será el mayor y abarcaría un tercio de los 44.500 millones para refinanciar el Stand By.

Para los economistas, es crucial que se fortalezcan las reservas en la mayor medida posible. «En el caso de que no se cumpla una meta del programa, deberá solicitarse un waiver (o dispensa por no cumplimiento). Advertimos sobre la letra chica del acuerdo en relación a los criterios de monitoreo y el calendario de desembolsos«, sostiene el último informe de FIDE, la Fundación de Investigación para el Desarrollo Económico que presidía Mercedes Marcó del Pont antes de dirigir la AFIP. 

QUÉ SON LOS WAIVERS DEL FMI

La solicitud de waivers suele convertirse en un proceso de reapertura de metas fiscales y monetarias, lo que puede generar tensiones y shocks.

«Cuanto más vencimientos acumule el BCRA en reservas, mejor será la posición financiera para enfrentar cualquier shock, incluyendo un eventual incumplimiento», explica FIDE, que aboga por un colchón de al menos dos meses frente a los pagos, que son exigentes. En 2022 hay 19 vencimientos y en 2023, otros 22, con un monto promedio de u$s 920 millones.

«El mix de política fiscal y monetaria deberá dar resultados inmediatos», sostuvo el último informe de IERAL, que considera «modestas» las metas del acuerdo con el FMI. Para acumular reservas, será necesario «comprimir» la brecha cambiaria en el segundo trimestre, agregó.

Daniel Artana, de FIEL, estimó que «un acuerdo con el FMI seguramente incluirá una mejora fiscal mayor a la prevista por el Gobierno». En una columna de opinión para la agencia NA, remarcó que «el desborde de gasto del segundo semestre de 2021 debería ser corregido prontamente si se pretende que las finanzas públicas sean sostenibles«. 

«La Argentina tiene una larga historia de incumplimientos con el FMI», destacó Daniel Artana de FIEL

Y advirtió sobre los efectos contractivos en la actividad por la tasa de interés real positiva, que «difícilmente pueda ser compensado por una reducción en la incertidumbre con el acuerdo».

Los economistas avizoran que si no se cumplen los objetivos, habrá revisiones y «waivers», un perdón o dispensa. Esas instancias se traducen en «un proceso de reapertura de debate en torno a las metas fiscales y monetarias. Esto pone mayores límites a la política económica, que ya se ve limitada por el propio pago del acuerdo», advirtió FIDE.

En ese marco, Artana recordó que «la Argentina tiene una larga historia de incumplimientos con el FMI».

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